Regulación

Tenemos un conocimiento comercial y técnico especializado sobre nuestros productos y sobre el comercio del tabaco. Los reguladores deberían recurrir a nuestra pericia cuando estudian la regulación del tabaco.

Buscamos un diálogo constructivo con las autoridades reguladoras con el objetivo de respaldar una regulación razonable, proporcionada y basada en investigaciones.

Somos un negocio responsable, legítimo. No estamos dispuestos a aceptar una regulación que sea defectuosa, irrazonable o desproporcionada, ni una regulación que no se base en fundamentos legales sólidos.

Seguiremos oponiéndonos enérgicamente a una regulación de ese tipo, a fin de proteger nuestro negocio y defender los derechos de nuestros clientes y consumidores.

Tenemos el compromiso de promocionar y vender nuestros productos de una forma responsable, de acuerdo con la regulación y los requisitos de los países en los que operamos.

Nuestros principios de Marketing Internacional (“International Marketing Standards”) refuerzan este compromiso y exponen normas y principios claros para asegurar que nuestras actividades publicitarias y promocionales estén dirigidas exclusivamente a consumidores adultos de productos de tabaco. Cuando la regulación y los requisitos son menos estrictos que nuestros principios de Marketing, nuestros principios prevalecen salvo que la ley establezca otras exigencias.

Nuestros principios de marketing están disponibles a través de los enlaces indicados a continuación. Los respetamos en todo momento, en todo lugar.

Animamos a los gobiernos y a otras autoridades pertinentes a incorporar las prácticas expuestas en nuestros principios de marketing a la regulación y los requisitos, y a respetar los principios de la elección adulta fundamentada y la comunicación comercial.

Los consumidores deberían poder recibir información sobre la gama de marcas y productos que tienen a su disposición.

Véase también:

Creemos que la decisión de disfrutar de los productos de tabaco es una elección que deben tomar los adultos. No queremos que los menores fumen ni que usen productos de tabaco. Por este motivo, respaldamos las penalizaciones a los minoristas que venden productos de tabaco a menores.

Impedir que los menores usen productos de tabaco es una cuestión que debe resolver la sociedad en conjunto. Desempeñamos nuestro papel no dirigiendo el marketing de nuestros productos a ninguna persona menor de 18 años. De hecho, y siguiendo nuestros Marketing Standards, las personas que aparecen en nuestros elementos de promoción en los estancos tienen que aparentar y tener al menos veinticinco años.

Respetamos nuestros Principios de Marketing Internacional, que se pueden ver mediante el enlace siguiente. Damos soporte a los gobiernos y al comercio minorista con una serie de programas destinados a disuadir de la venta de productos de tabaco a menores.

Véase también:

Respaldamos una regulación del tabaco que sea razonable, proporcionada y esté basada en pruebas. Reconocemos que a los gobiernos les incumbe la misión de dar a la sociedad en su conjunto mensajes claros y coherentes sobre los riesgos sanitarios asociados al tabaco que pueden correr los fumadores.

Cumplimos la totalidad de la regulación y los requisitos relativos a advertencias sanitarias.

Nuestra política consiste en que los envases de todos los productos de tabaco fabricados y comercializados por nuestra Compañía, así como cualquier otro empaquetado externo que se vaya a presentar al consumidor, lleven una advertencia sanitaria claramente visible.

Cuando no existe ninguna regulación ni requisitos, aplicamos una advertencia sanitaria de conformidad con nuestros principios de marketing internacional de productos de tabaco (“Política Internacional para el Marketing de Productos de Tabaco”), que se puede ver mediante el enlace que incluimos más abajo.

No creemos que sea necesario el uso de advertencias sanitarias gráficas. Los riesgos asociados al consumo de tabaco ya son perfectamente conocidos. A nuestro juicio, las advertencias gráficas no hacen ninguna aportación adicional a la sensibilización pública sobre estos riesgos. Esas advertencias simplemente estigmatizan a los fumadores y desnormalizan el hábito de fumar. Creemos que los fumadores adultos y el hábito de fumar no deberían ser tratados de este modo.

Nos oponemos enérgicamente a cualquier nuevo deterioro de nuestra valiosa propiedad intelectual por las advertencias e ilustraciones siempre crecientes y molestas, junto con otros mensajes e información que estamos obligados a mostrar en nuestras cajetillas.

Véase también:

Apoyamos una regulación del tabaco que sea razonable, proporcionada y esté basada en pruebas. Sostenemos que los productos de tabaco son para adultos y respaldamos la aplicación por parte de las autoridades correspondientes de restricciones legales de edad mínima para la compra de dichos productos.

Queremos que los gobiernos respeten los principios de libre elección del adulto y libertad de competencia a la hora de regular los productos de tabaco. Y nos oponemos a una regulación que restrinja o prohíba a los minoristas el exponer los productos de tabaco en el punto de venta.

La exposición de productos de tabaco es un aspecto importante del proceso de compra del consumidor. Proporciona a los consumidores información para que hagan una selección real de la amplia gama de productos de tabaco, marcas y precios disponible en los establecimientos minoristas, contribuyendo al mismo tiempo a una competencia leal y no distorsionada entre los fabricantes de tabaco y los minoristas.

Altadis sigue buscando la participación en un diálogo constructivo y eficaz con las autoridades reguladoras. Así, desde siempre hemos mostrado nuestra voluntad de colaborar con todos los agentes públicos y privados con el fin de generar un marco estable en el mercado.

En Altadis nos oponemos a una regulación desproporcionada e innecesaria que prohíba la venta de productos de tabaco en máquinas, que es un canal de venta legítimo y que existe desde hace mucho tiempo.

Asimismo, respaldamos soluciones razonables para impedir que los menores tengan acceso a las máquinas de venta de productos de tabaco, tales como mecanismos de acceso restringido y ubicación de las máquinas de manera que estén bajo la supervisión directa de adultos.

Creemos que los productos de tabaco son para los adultos. No queremos que los menores fumen ni que usen productos de tabaco.

Impedir que los menores usen estos productos es una cuestión que debe resolver la sociedad en su conjunto. Desempeñamos nuestro papel no dirigiendo la comercialización de nuestros productos a ninguna persona menor de 18 años, ni a los no fumadores. También apoyamos la aplicación por parte de las autoridades correspondientes de restricciones legales de edad mínima para la compra de productos de tabaco, y penalizaciones a los minoristas que vendan estos productos.

El envasado de productos de tabaco sin identificación externa es innecesario, irrazonable e injustificado.

Los gobiernos que consideren la posibilidad de introducir el envasado sin identificación externa se arriesgan a infringir una serie de obligaciones legales y de tratados relativas a derechos de propiedad intelectual, comercio internacional y legislación de la Unión Europea.

Hacer que todos los productos de tabaco estuvieran disponibles en el mismo envasado genérico sin identificación externa, fácil de copiar, conduciría además a un aumento significativo de los productos falsificados, minando el considerable trabajo conjunto que están realizando la industria tabaquera y las autoridades aduaneras de todo el mundo para combatir el comercio ilícito.

El envasado del tabaco nunca se ha identificado como una razón para que los menores empiecen a fumar ni para que los fumadores adultos sigan optando por fumar.

El envasado sin identificación externa sería anticompetitivo, dado que haría extremadamente difícil que un competidor nuevo entrara en el mercado o un competidor ya existente intensificara su competencia lanzando con éxito marcas o productos nuevos.

Defendemos una regulación del tabaco que sea razonable, proporcionada y basada en estudios. Creemos que los productos de tabaco son para los adultos. No queremos que los menores fumen ni que usen productos de tabaco.

Impedir que los menores usen productos de tabaco es una cuestión que debe resolver la sociedad en su conjunto. Desempeñamos nuestro papel no dirigiendo la comercialización de nuestros productos a ninguna persona menor de 18 años, ni a los no fumadores. También respaldamos la aplicación por parte de las autoridades correspondientes de restricciones legales de edad mínima para la compra de productos de tabaco, y penalizaciones a los minoristas que vendan estos productos.