Advertencias gráficas

Respaldamos una regulación del tabaco que sea razonable, proporcionada y esté basada en pruebas. Reconocemos que a los gobiernos les incumbe la misión de dar a la sociedad en su conjunto mensajes claros y coherentes sobre los riesgos sanitarios asociados al tabaco que pueden correr los fumadores.

Cumplimos la totalidad de la regulación y los requisitos relativos a advertencias sanitarias.

Nuestra política consiste en que los envases de todos los productos de tabaco fabricados y comercializados por nuestra Compañía, así como cualquier otro empaquetado externo que se vaya a presentar al consumidor, lleven una advertencia sanitaria claramente visible.

Cuando no existe ninguna regulación ni requisitos, aplicamos una advertencia sanitaria de conformidad con nuestros principios de marketing internacional de productos de tabaco (“Política Internacional para el Marketing de Productos de Tabaco”), que se puede ver mediante el enlace que incluimos más abajo.

No creemos que sea necesario el uso de advertencias sanitarias gráficas. Los riesgos asociados al consumo de tabaco ya son perfectamente conocidos. A nuestro juicio, las advertencias gráficas no hacen ninguna aportación adicional a la sensibilización pública sobre estos riesgos. Esas advertencias simplemente estigmatizan a los fumadores y desnormalizan el hábito de fumar. Creemos que los fumadores adultos y el hábito de fumar no deberían ser tratados de este modo.

Nos oponemos enérgicamente a cualquier nuevo deterioro de nuestra valiosa propiedad intelectual por las advertencias e ilustraciones siempre crecientes y molestas, junto con otros mensajes e información que estamos obligados a mostrar en nuestras cajetillas.

Véase también:

El envasado de productos de tabaco sin identificación externa es innecesario, irrazonable e injustificado.

Los gobiernos que consideren la posibilidad de introducir el envasado sin identificación externa se arriesgan a infringir una serie de obligaciones legales y de tratados relativas a derechos de propiedad intelectual, comercio internacional y legislación de la Unión Europea.

Hacer que todos los productos de tabaco estuvieran disponibles en el mismo envasado genérico sin identificación externa, fácil de copiar, conduciría además a un aumento significativo de los productos falsificados, minando el considerable trabajo conjunto que están realizando la industria tabaquera y las autoridades aduaneras de todo el mundo para combatir el comercio ilícito.

El envasado del tabaco nunca se ha identificado como una razón para que los menores empiecen a fumar ni para que los fumadores adultos sigan optando por fumar.

El envasado sin identificación externa sería anticompetitivo, dado que haría extremadamente difícil que un competidor nuevo entrara en el mercado o un competidor ya existente intensificara su competencia lanzando con éxito marcas o productos nuevos.

Defendemos una regulación del tabaco que sea razonable, proporcionada y basada en estudios. Creemos que los productos de tabaco son para los adultos. No queremos que los menores fumen ni que usen productos de tabaco.

Impedir que los menores usen productos de tabaco es una cuestión que debe resolver la sociedad en su conjunto. Desempeñamos nuestro papel no dirigiendo la comercialización de nuestros productos a ninguna persona menor de 18 años, ni a los no fumadores. También respaldamos la aplicación por parte de las autoridades correspondientes de restricciones legales de edad mínima para la compra de productos de tabaco, y penalizaciones a los minoristas que vendan estos productos.